Friday, April 17, 2009

CUERPO A LA VISTA


CUERPO A LA VISTA

Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron un cuerpo:
tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar,
tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas,
tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada,
sitios en donde el tiempo no transcurre,
valles que sólo mis labios conocen,
desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre tus senos,
cascada petrificada de la nuca,
alta meseta de tu vientre,
plata sin fin de tu costado.

tus ojos son los ojos fijos del tigre
y un minuto después son los ojos húmedos del perro.

Siempre hay abejas en tu pelo.

Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos
como la espalda del río a la luz del incendio.

Aguas dormidas golpean día y noche tu cintura de arcilla
y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna,
el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con sus dos alas grises

la noche de los cuerpos,
como la sombra del águila la soledad del páramo.

Las uñas de los dedos de tus pies están hechas del cristal del verano.

Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida,
bahía donde el mar de noche se aquieta, negro caballo de espuma,
cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro,
boca del horno donde se hacen las hostias,
sonrientes labios entreabiertos y atroces,
nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible
(allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable)

Patria de sangre,
única tierra que conozco y me conoce,
única patria en la que creo,
única puerta al infinito.

OCTAVIO PAZ

NATXO
EDICIONES IBERICAS
LA CRITICA LITERARIA
CLASICOS BERGUA

Monday, January 26, 2009

La mujer dormida


La mujer dormida

Esmaltando la oscura presencia de la casa,
merodeando el silencio candente de los libros
emergieron los muslos de la mujer dormida:
dos lingotes de fiebre
desollando al invierno.
Las paredes atónitas lo comprendieron todo,
afuera los jardines gemían de impaciencia.
Luna,
hierba,
silbidos,
y vibrando nerviosos los pétalos resecos,
adustos comensales que latían y ardían
en los magros contornos de la noche minúscula.

Y dormida,
dormida,
con el brazo tajando el lecho vaporoso,
con el cabello abierto como red de tormenta,
con todas las esquinas limadas de su cuerpo.
Y dormida,
dormida,
hablaba más que el viento,
que las palabras sueltas que hoy quieren definirla,
que la música errante que aceraba sus piernas.
Afuera los jardines bullían de impaciencia.

Andrés Eduardo Pierucci

La Crítica Literaria

Juan B. Bergua

Wednesday, January 21, 2009

LOS RAGIONAMENTI





Maravillosos sonetos lujuriosos del maestro, Pedro Aretino, nos introduce en el mundo de la lujuria y la imaginación, a través de sus 16 poemas nos descubre el mundo sexual sin tapujos, directamente con palabras directas, llenas de carga sexual, un manual para iniciarse en el mundo de la poesía erótica. El legado del gran azote de los príncipes.........


V

-¿Por dónde os la vais a meter?, responded,
¿por delante o por detrás? Quiero saberlo.
-¿Por qué? ¿es que os molestaría
si en el culo me la clavo, por desgracia?
-No, señora. Es porque la concha sacia
tanto a la pija que da poco placer.
Mas así lo hago yo por no parecer
un fraile Mariano, verbi gratia.
-Pues si la pija entera en el culo deseáis,
como anhelan los grandes, estoy contenta
de que con el mío hagáis lo que queráis.
-Agarradla con la mano y metedla dentro,
que tanta utilidad para el cuerpo encontraréis
como la asistencia a los enfermos.
Y yo tal gozo siento
al sentir mi verga en la mano vuestra,
que pronto moriré si ahora cogemos.



Pedro Aretino. Los Ragionamenti, ISBN, 9788470830822
www.edicionesibericas.net
www.lacriticaliteraria.com