Monday, October 5, 2009

mar




Siempre paseabas a mi lado
en un lugar apartado
un refugio cercano al mar,
la orilla surcaba tus curvas,
te imprimía un contorno maravilloso
igual que las olas cabalgaban por tu rostro.
Tus pechos alegres
por el susurro del viento.

Poco a poco, nuestras miradas se confundían
después.....
sin saber como, mis manos
exploraban tu cuerpo, sin mediar una palabra...
mi piel rozaba la tuya
mi aparato indagaba, el tuyo.
Tras breves rozaduras, tras espasmos salvajes
llego el fin.

Cual corto placer, tan efímero. Tan profundo.
Como aparecisteis, marchas
y mi corazón desespera,
mi miembro....te recuerda.

NATXO
EDICIONES IBERICAS
LA CRITICA LITERARIA
CLASICOS BERGUA