Monday, January 26, 2009

La mujer dormida


La mujer dormida

Esmaltando la oscura presencia de la casa,
merodeando el silencio candente de los libros
emergieron los muslos de la mujer dormida:
dos lingotes de fiebre
desollando al invierno.
Las paredes atónitas lo comprendieron todo,
afuera los jardines gemían de impaciencia.
Luna,
hierba,
silbidos,
y vibrando nerviosos los pétalos resecos,
adustos comensales que latían y ardían
en los magros contornos de la noche minúscula.

Y dormida,
dormida,
con el brazo tajando el lecho vaporoso,
con el cabello abierto como red de tormenta,
con todas las esquinas limadas de su cuerpo.
Y dormida,
dormida,
hablaba más que el viento,
que las palabras sueltas que hoy quieren definirla,
que la música errante que aceraba sus piernas.
Afuera los jardines bullían de impaciencia.

Andrés Eduardo Pierucci

La Crítica Literaria

Juan B. Bergua

2 comments:

  1. Ines, trataré de enviarte muestra de mis textos. eres muy jóven, pero vas muy bien en este dificil género, en donde tanto se ha dicho y dionde hay demasiado por expresarse de manera hermosa. en realidad te felicito. si deseas leer algo mio, busca google Hector Cediel Gracias

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